miércoles, 23 de mayo de 2007

MIEDO


Podemos soltar

una explosión de grillos

pero cómo aprehender

un silencio que nos una.



Podemos salir

a derrumbar la aurora

pero cómo volver

sabiéndonos fantasmas.



Podemos soñar

un escenario ambulante

pero cómo despertar

con nuestro MIEDO a cuestas.



Podemos gritar

un sol desde los poros

pero cómo callar

con el llanto entre los dientes.

SUBTERRANEO


SUBTERRANEO Buenos Aires
con sus túneles cloacales
que transportan a las ratas
del Callejón de los Deseos
hasta Plaza Miserable
enjauladas en vagones
de promesas votadas
votadas botadas
en urnas mortuorias
cenizas de ilusiones botadas.

De limpiavidrios no servís
de saltimbanqui no servís
vas perdiendo estampitas
pequeña virgencita
vas goteando inocencia
sangrando moneditas
tu alma de bolsillos rotos.

El acusado de pie
de correr de jugar
tener hambre y robarle
a la gente una pena
una hogaza de pena…

Al acusado de rodillas de roña
de espalda marcada
del cinto de cuero…
papá carcelero y verdugo borracho
sentencia a trabajo forzado…

al subterráneo Buenos Aires
con sus túneles cloacales
que transportan a las ratas
del Callejón de los Deseos
hasta Plaza Miserable
enjauladas en vagones
de promesas votadas
votadas botadas
en urnas mortuorias
cenizas de ilusiones botadas.

EMBUDO VIOLETA


Agujero negro es el hastío

de un Dios ebrio de beberse a sí mismo.

Todo se diluye en el EMBUDO VIOLETA del crepúsculo.

Cada segundo es tan eterno como el anterior.

Desde el vientre húmedo de una playa dormida

aferrados al muelle de la noche

intentamos aprehender

en cada destello del cosmos

peces de fuego que saltan del abismo.

Y como la tumba de ámbar de aquel insecto prehistórico

alguna memoria sobrevive siempre

a la avalancha de manzanas sin rostro

sobre el mantel del tiempo que nos condena a sentir

la nimiedad de nuestros huesos

y la orfandad de nuestras almas.

Hasta que suene la séptima trompeta

y aquél Dios recuerde en qué lugar

dejó olvidadas

sus canicas.

ATRAPASUEÑOS


Conseguiré un ATRAPASUEÑOS!
Antes que lánguidas sombras huyan envueltas en sangre
y sobrevenga el reino de lo onírico
y de los huecos de la mente
emerjan como avispas hambrientas
los terrores de lo posible.

Lo necesito!
Para filtrar entre sus redes
tanta semiótica escrita en el revés de los párpados:
la trama oculta de esta comedia macabra
de arlequines pixelados sobre un paisaje cubista.

Me hace falta!
Para examinar cada mañana
los plumajes y cordeles de mi memoria
buscando enredadas pesadillas
de miradas afásicas como peces boquiabiertos.

Debo colgar ese amuleto!
O seguir mojando mi cabeza
para despertar de mi dolor sonámbulo
que arrastra cadenas de ego
mientras gime tu nombre en la noche.